MIAMI, EL MIX PERFECTO

Jamás olvidaré mi primera vez en Miami. En ese momento, vivía en Washington DC. Habíamos pasado un invierno crudísimo, sin sol y sin fin. Con mi marido decidimos tomarnos un fin de semana (con viernes incluido) y fuimos a conocer Miami. Apenas se abrieron las puertas del aeropuerto, los 30°, el sol brillante y húmedo y la vegetación exuberante nos dieron la mejor bienvenida que podríamos esperar. El cielo se veía azul otra vez!

miami-2Nuestro hotel estaba ubicado sobre Ocean Drive, la avenida que da al mar en el primer tramo de South Beach o SoBe. Nos sorprendió la alegría en la calle, música por todas partes, las playas extensas repletas de gente y el agua cálida. Lo pasamos genial.

Esa vez no hicimos nada en especial, sólo estar tirados como lagartos al sol ya era suficiente. No nos importó la humedad, el calor, todo lo contrario, era un placer! Nos habíamos sacado 3 kgs. de tapados, buzos, sweaters, gorros y ropa invernal.

La noche se enciende en Miami. Sobran los lugares para comer, bailar y divertirse. Desde ese entonces Miami creció y cambió muchísimo. Hoy las opciones de playa son infinitas y la gente no está tan concentrada en un solo lugar. Así que la variedad de playas para elegir es actualmente muy amplia y para todos los gustos.

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En Ocean Drive es imposible aburrirse, ya sea de día o de noche!

Aunque mi zona preferida sigue siendo SoBe! En otro post te cuento por qué!!

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