ZURICH: IMPECABLE Y MODERNA

La primera sensación que ofrece Zúrich es que todo está ordenado y bajo control. Esta ciudad es la capital financiera y cultural de Suiza, y se nota. De día es puro ajetreo laboral y de noche todo retoma la calma. La vida urbana tiene una lógica que todos sus habitantes respetan. Además de la seguridad que hay en Zúrich, la ciudad impacta por su belleza arquitectónica, sus calles amplias y su tranquilo Lago Limmat, que divide a la ciudad en dos. La zona oeste es la dedicada a «business», arte y cultura. Sobre el margen derecho o este del lago se desarrolla la parte residencial de Zúrich, ya que la vista al lago es increíble. Asimismo, esa zona está alejada del tránsito de la ciudad y la vida es más apacible y serena. En este cantón se habla en un dialecto que solo los suizos entienden, pero el idioma escrito es el alemán.zurich-londres-2012-271

Como argentina lo que más me impresionó es la perfección con la que se conduce en auto por la ciudad. Por ejemplo, si uno va caminando y acercándose a una esquina, los conductores asumen que uno tiene la intención de cruzar y frenan, esperando a que uno llegue a la senda peatonal y cruce sin sobresaltos. Algo impensable para mi querido país.

zurich-londres-2012-326-mediumLa «Bahnofstrasse» es la calle principal, que conecta la estación de tren (Hauptbahnof o estación central de tren) con el lago. Es una avenida comercial donde están ubicadas las tiendas de lujo, pero también otras con precios más accesibles como Zara o H&M (así que siempre encontraremos algo que se adapte a nuestro presupuesto). Y por supuesto, no podían faltar las chocolaterías con sus vidrieras increíbles, tan divinas que dan ganas de llevarse todo!

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Esa tarde estaba un poco fresco y luego de caminar con Santiago nos dimos cuenta quezurich-londres-2012-081-medium necesitábamos hacer un «break» (cualquier excusa es buena para entrar a una confirtería suiza). Sin pensarlo dos veces nos metemos en Sprüngli (Bahnofstrasse 21) un salón de té y café muy reconocido en Zúrich. En el piso de arriba vemos una mesita tranquila en una esquina. Nos pedimos el café más rico del mundo (y por supuesto una patisserie suiza). Los precios son caros, pero bien valía la pena!

zurich-londres-2012-145-mediumDespués seguimos recorriendo la Bahnofstrasse hasta llegar al lago. El cruce al otro lado de la ciudad resulta muy tentador, así que hacia allá vamos. Pasamos por la «Stadthaus» o municipalidad: justo una novia acaba de dar el sí! Está vestida de blanco radiante, como su enorme sonrisa, y a su alrededor hay un piso de pétalos y arroz. «Just married» (o «frisch verheiratet» o recién casados!). Enseguida cruzamos el puente y empezamos a caminar por el casco viejo de Zúrich. Nos sorprende que no hay ruido, las callecitas tranquilas y románticas. Sin darnos cuenta, caminamos sin rumbo fijo, disfrutando del lugar, lleno de negocios vintage, cafés escondidos y árboles frondosos. Todo es tan pintoresco que no  queremos volver, queremos quedarnos allí, sin pensar, sin agenda!

 

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